Vigilante llamó a 123 y evitó hechos de sangre

Al amanecer del pasado lunes festivo, los dos vigilantes del Conjunto Brisas de Tierra Grata, en Álamos Norte, notaron que el licor comenzaba a influir peligrosamente sobre una parte de los asistentes a la fiesta que se realizaba en el salón comunal. Se trataba de personas ajenas a esta comunidad, de esas que se aparecen al llamado del licor y el desorden.

De pronto las amas blancas comenzaron a brillar y sus portadores entraban en calor, por lo cual el vigilante Excelino Díaz llamó inmediatamente a la Línea 123. Este tolimense reconoció que junto a su compañero de labores poco o nada podrían hacer frente a  los exaltados (buena parte de unos 60 asistentes que tenía la fiesta), cuyos semblantes se tornaban peligrosos.

Antes de 10 minutos ya estaban allí  2 efectivos motorizados de la Policía Metropolitana de Bogotá, quienes llegaron directo a imponer el orden y desarmar espíritus y manos.

Don Excelino, quien cumple 5 años al servicio de una empresa de vigilancia, vió como  la seguridad dispensada por la Policía Nacional les permitía recuperar el aliento. Entonces volvió a llamar a la Línea 123, para expresar su felicitación y la de los residentes en el Conjunto Residencial, personas enormemente ajenas a todo coflicto.

Este buen ciudadano nos resume su experiencia: "que la gente llame al 123 ante amenazas a la seguridad y frente a las emergencias. De no haber sido por su apoyo quién sabe de qué nos estaríamos lamentando"